Publicaciones de Nuestro Newsletter


Noticia de Actualidad


29.08.2018


La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), desde hace un tiempo, viene manifestando la necesidad de que las empresas aborden de inmediato la digitalización, ya que, bajo su punto de vista, las compañías “serán digitales o no serán”. La patronal hace hincapié en que la digitalización “no es una opción, sino que es una necesidad”.

Así, considera que adaptarse a la nueva realidad digital incrementará la productividad, la eficiencia y la competitividad de todas las empresas. Además, cree que para muchas compañías será “una oportunidad” para entrar en “nuevos negocios o mercados, para evolucionar de productos a servicios o para provocar disrupciones en mercados adyacentes, ya que fomenta la desmaterialización y la desintermediación”.

La patronal recomienda desarrollar una estrategia y un plan individualizados para dar respuesta a los retos y a las oportunidades de cada compañía en el entorno digital, con la intensidad y horizonte temporal adecuados a cada caso, poniendo al cliente en el centro de la transformación. En esta línea, considera que el primer ejecutivo de una compañía debe ejercer el liderazgo digital apoyado de un equipo multidisciplinar que incluya conocimientos comerciales, operativos y tecnológicos.

También ve necesario disponer de puntos de contacto digitales con los clientes, proveedores y administraciones públicas, porque considera que la relación con el cliente “debe permitir la omnicanalidad”. “Los procesos de negocio deben ser digitales de extremo a extremo, en la medida que la naturaleza de la actividad lo permita”, señala la patronal.

Por otro lado, apuesta por estructurar y recoger información, tanto interna como externa, y fortalecer las capacidades para su análisis para optimizar así las relaciones con los clientes y la generación de productos y servicios. La innovación abierta y la colaboración con terceros también son un punto a tener en cuenta, según la patronal, además de facilitar la disponibilidad de equipamiento y talento necesarios para soportar la digitalización o adaptar la organización hacia modelos multidisciplinares que tengan en cuenta la cadena de valor.

Por último, pide a las compañías que midan el nivel de digitalización y su evolución para poder supervisar el grado de ejecución y progreso, así como para poder identificar desviaciones y corregirlas “lo antes posible”.

Volver