Publicaciones de Nuestro Newsletter


Comentario de Jurisprudencia


20.02.2018


Recientemente se ha publicado sentencia del Tribunal Supremo, nº 936/2016 de 28 de noviembre de 2017, por la que estiman el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por la parte empresarial anulando así la sentencia del TSJ de Castilla-León, sede de Valladolid, al entender suficiente el contenido de la carta de despido individual dimanante de un despido colectivo que había sido declarado ajustado a Derecho.

En esta Litis el Juzgado de lo Social nº 1 de León declaró procedente el despido individual dentro del marco de un despido colectivo, sin embargo, el TSJ de Castilla-León declaró el despido improcedente al constatar que, con independencia de que el despido colectivo hubiera sido declarado ajustado a derecho en sentencia firme, el despido individual se había llevado a cabo incumpliendo el procedimiento establecido legalmente.

En concreto, según la sentencia recurrida en casación, la carta de despido no especificó la forma de aplicar los criterios de selección fijados en la decisión de despido colectivo, sosteniendo que deben especificarse en la comunicación individual de despido las razones particulares por las que, de acuerdo con los criterios adoptados en el marco de la negociación del acuerdo, se selecciona a ese trabajador en particular. La Sala resuelve, que la ley no exige que en la carta se especifiquen los concretos motivos de elección del trabajo cuando la amortización del puesto de trabajo es medida razonable.

Las exigencias procedimentales del artículo 53.1 ET no requieren más que en la comunicación escrita al trabajador figuren las causas, entendidas como la descripción de la situación de la empresa, su evolución y su influencia en la necesidad de amortizar puestos de trabajo mediante la adopción de la decisión extintiva que se comunica. No siendo necesario alegar ni acreditar los motivos de la elección del trabajo, puesto que es facultad empresarial, bastando con comunicar al trabajador las causas y que éstas tengan entidad suficiente para justificar la reestructuración.

La comunicación individual al trabajador afectado por un despido colectivo tiene por obligada indicación, únicamente, la expresión de la concreta causa motivadora del despido en términos compatibles con el derecho de defensa del interesado.

A mayor abundamiento, argumenta la Sala que, el adecuado cumplimiento de la exigencia que pretende el trabajador supondría no sólo relatar la valoración individual del concreto trabajador notificado, sino también la de sus restantes compañeros con los que previamente habría de realizarse le juicio de comparación, lo que en la mayor parte de los supuestos daría lugar a que la carta de despedido tuviese una dimensión ajena a toda consideración razonable.

Y, añade, que el derecho de defensa que corresponde al trabajador queda garantizado con la posibilidad que tiene de reclamar a la empresa los datos que considere necesarios para presentar la correspondiente demanda, acudiendo para ello a los actos preparatorios y diligencias preliminares que regula la normativa procesal.

Por lo que, el Alto Tribunal entiende que debe aplicarse la conclusión que en anteriores pronunciamientos se había alcanzado por razones de homogeneidad y seguridad jurídica y anula la sentencia del TSJ de Castilla-León; confirmando que no es necesario que en las cartas de despido de cada trabajador se lleve a cabo la justificación individualizada del cese colectivo que se comunica.

Volver