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Comentario de Jurisprudencia


15.09.2017


El Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, en su sentencia del pasado 13 de junio de 2017, determinó la inexistencia de despido colectivo cuando se extinguen la totalidad de contratos de trabajo de quienes prestan servicios en un centro de una empresa que cuenta con más de 20.000 trabajadores, cuando esa extinción afecta únicamente a los doce empleados de dicho centro.

El conflicto deriva de la finalización anticipada de una concesión, que comporta el despido por parte del Ayuntamiento de Oviedo de los doce trabajadores del centro de trabajo que prestaban servicios para la adjudicataria Urbaser SA. En la demanda presentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, se solicitó el reconocimiento del caso como despido colectivo y la nulidad de los despidos, al no haber acudido la empresa a los mecanismos previstos en los arts. 51 ET y 124 LRJS.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias declaró su propia incompetencia para conocer el caso, al entender que no constituía un despido colectivo. Ante esto se recurrió en casación ante el Tribunal Supremo, que ha confirmado la sentencia recurrida. La mencionada sentencia negó la existencia de despido colectivo al no cumplirse los umbrales numéricos establecidos en el Art. 51 del ET –de 30 ceses para empresas de más de 300 trabajadores- puesto que la empresa Urbaser SA ocupa a 20.000 trabajadores, lo que impide considerar como despido colectivo las 12 extinciones producidas.

Del mismo modo, tampoco se alcanzan los umbrales numéricos establecidos en la Directiva 98/59/CE de aproximación de las legislaciones de los Estados miembros que se refieren a los despido colectivos, que es de 20 extinciones en el Centro de trabajo. El alto Tribunal señala la divergencia entre la normativa nacional y la comunitaria puesto que, mientras el artículo 51.1 ET dispone a la empresa como unidad de referencia para el cómputo de los despidos colectivos, la directiva comunitaria toma como unidad de referencia el centro de trabajo, delimitando también qué entiende por centro de trabajo y el número mínimo de trabajadores que deben conformarlo (20). Ésta divergencia fue resuelta por la STJUE de 13 de mayo de 2015, mismo resultado, añade el alto tribunal, al que también se llega aplicando la doctrina del Tribunal Supremo contenida en la STS de 17 de octubre de 2016.

El Supremo señala, basándose en la referida STS de 17 de octubre de 2016, que el concepto de centro de trabajo al que se refiere la Directiva 98/59 está exclusivamente referido a los centros en los que presten servicio más de 20 trabajadores, sin poder extender estas garantías a aquellos con un número inferior, ya que lo contrario sería como admitir que la normativa del despido colectivo fuese de aplicación en cualquier centro de trabajo por reducido que fuese, lo que niega la propia doctrina del TJUE.

El Tribunal destaca que la mencionada sentencia señala también que el art. 51 ET no excluye los centros de trabajo de su ámbito de aplicación para circunscribirlo únicamente a la empresa, sino que, por el contrario, contiene distintas alusiones en las que expresamente los incluye, puesto que lo pretendido por el art. 51.1 ET es dar cobertura a una situación más favorable con carácter general para los trabajadores que la prevista en la propia Directiva, y no la de excluir la protección en aquel nivel mínimo de garantía que ha residenciado en los centros de trabajo.

De esta manera, señala el Tribunal, el objeto de nuestra legislación no es otro que extender a la empresa la unidad de cómputo de los umbrales que separan el despido colectivo del objetivo, pero sin contener previsión alguna de la que se derive la exclusión de los centros de trabajo que reúnan esos mismos requisitos numéricos, Del mismo, añade a lo anterior que tampoco puede atribuirse a los despidos producidos la condición de "colectivo" por el hecho cierto de que los doce empleados constituyesen la totalidad de la plantilla del centro.

Por tanto con esta sentencia el Supremo entiende que la dimensión necesariamente plural del despido colectivo impide la aplicación de este régimen jurídico a cualquier centro de trabajo, insistiendo en que esa misma interpretación del art. 51.1 ET obliga a entender que el concepto de centro de trabajo, a efectos del despido colectivo, no puede ser otro que el previsto en la Directiva 98/59, esto es, aquel que emplea habitualmente a más de 20 trabajadores.

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